El regreso de Camila desató nuevos conflictos en la mansión del príncipe César, donde las concubinas se enredaron en celos y disputas. Bárbara cayó en una trampa y perdió a su hijo; Lorena quedó embarazada; y César terminó muriendo por una sobredosis de medicinas. Cuando Camila aclaró la verdad, asumió la tutela del príncipe heredero y cerró una larga etapa de rivalidades.