La cola marca la jerarquía en este reino submarino, y por eso la princesa Inés Valera ha sido condenada desde el inicio por nacer con una cola naranja maldita. Tras soportar desprecio, traición, magia prohibida, destierro y una boda forzada por Samuel, su verdadero linaje sale a la luz: es la heredera del dios marino. Con Abel, el elegido, y un dios oculto entre los suyos, encabeza la caída del sistema y abre el camino hacia la igualdad del pueblo sirena.