Todo comenzó con el plan de Javier y Salomé: matar al inmortal Moros y robarle su píldora dorada. Esa decisión despertó la venganza de Blanca y convirtió el Monte supermo en escenario de un conflicto entre humanos y demonios. En el templo, la verdad sobre lo ocurrido y la píldora dorada dividieron a todos. Los monjes obligaron a Blanca y Moros a colaborar para defender la tierra, y al final los responsables pagaron por lo hecho.