Justo en su boda, Aurora entiende que ya no quiere seguir siendo la opción secundaria de Adrián. Cuando cae el sol, da un giro definitivo y decide quedarse con Carlos, su compañero de trabajo, en lugar de casarse con él. Adrián y Verónica tendrán que asumir las consecuencias, mientras Aurora inicia otra vida sin saber si de verdad podrá dejar todo atrás.