Dejada atrás por su propia familia, Teresa llega a los Romano para empezar de nuevo, pero encuentra un hogar marcado por la falta de su esposo, las humillaciones de sus parientes y el sufrimiento de sus hijastros. Aun así, ella no se quiebra: defiende a los niños, desenmascara el fraude de Lu Man y se enfrenta a una verdad aún más profunda que pone en riesgo todo su mundo.