Me vi arrastrada por accidente a este mundo y, sin entender cómo, acabé siendo una falsa guía estelar de rango S, enviada a Averno por maltratar a un centinela de élite. Para poder vivir, intento corregir la pésima imagen que dejó la original y me acerco con cautela a Lothar, el poderoso centinela al que tenía encerrado. Mi bondad y mi gran don para sanar descolocan a Lothar y también a Serafino, a quien rescato más adelante; con el tiempo, ambos comienzan a apoyarse en mí. Pero los centinelas de la base, que siguen resentidos con la original, también vienen por mí, y mi lucha por sobrevivir se vuelve aún más complicada.