Lucía Torres pasó de ser la niña consentida de los Torres a descubrir, con solo 13 años, que toda su vida había sido un error. La llegada de Valentina, la hija verdadera, cambió todo: le quitó el afecto de la familia y también hizo que Fernando, su amigo de la infancia, la traicionara por ambición. Más tarde, en la graduación, Valentina empujó a Camila Morales hasta dejarla en estado vegetativo y dejó que Lucía cargara con la culpa. Lucía fue enviada a prisión y vivió un calvario, pero gracias a la señora Morales consiguió salir antes de tiempo y prepararse para revelar lo que realmente pasó.