Liora Vale no tiene un refugio: exiliada, seguida de cerca por las facciones olímpicas y por los suyos, solo puede apoyarse en Jack, un mortal, para resguardar a Lily. Mientras Dylan Voss la persigue sin descanso, el choque entre dioses y la Hidra la arrastra a una guerra donde nada permanece firme: cambian los aliados, llega el engaño de Natasha y la lucha por justicia se vuelve cada vez más dura.