Avery carga con un don que le revela cuántos besos ha dado cada persona, y Ethan vive viendo el conteo de parejas sexuales de los demás. Esa diferencia alimenta celos, engaños y juegos emocionales hasta que ella se aparta de él. Entonces entra Ryder, un hombre con fama de mujeriego que, contra toda apariencia, le prueba su amor con una lealtad absoluta y respeto por sus singulares reglas.