Clara Medina pasó de fundadora exitosa a caer en desgracia por el escándalo de las frutas envenenadas. Cuando salió de la cárcel, la esperaban los conflictos familiares y la pelea por la herencia, además de las tramas de Samuel y Beatriz. Solo con el apoyo de don Serafín y Edmundo Castellanos salió a la luz la verdad.