Samara ha vivido bajo la sombra de su mancha de nacimiento y del constante choque con Sienna, su hermana. Traicionada y manipulada, termina encontrando en el dragón Alaric un vínculo capaz de sanar su maldición. Ese lazo no solo la transforma: también le da el valor para mostrar la verdad, revelar el engaño de Sienna y reclamar el lugar que siempre le negaron.