Gia ha pasado tres años recluida en un psiquiátrico, convencida de ser Capitana Meteoro. Entonces reaparece el mafioso al que rescató hace dos años y le propone un contrato de matrimonio: ella obtiene la libertad y él, una esposa. Sin embargo, la mansión a la que llega está lejos de ser un refugio: parientes hostiles, dos niños a su cuidado y un hogar que nadie parece capaz de controlar. ¿Será Gia quien logre domar la casa del Don?