Isabela no duda en casarse con Mateo cuando él queda gravemente herido. Pero la calma dura poco: una acusación injusta lo manda a la cárcel. Ella se enfrenta a todo para defenderlo, mueve cielo y tierra y finalmente consigue limpiar su nombre. Cuando la verdad sale a la luz, se dicen las cosas de frente y se van al sur para vivir en paz.