Cargó con una culpa que no era suya y pagó con prisión. Pero al recuperar su libertad, Sara Santos salvó a Carlos Muñoz, se casó con él y empezó a reconstruir su vida. Entre el ascenso profesional, la intriga de Diego Gómez y Elena Baro, un secuestro y los choques familiares, terminó al frente de la empresa Baro. Ellos acabaron condenados y ella encontró la felicidad junto a Carlos.