Las clases altas aplastan a Izán, hasta que despierta como invocador de rango SSS y domina bestias legendarias. A partir de ahí, desarma sabotajes, vence a nobles y monstruos, y pone al descubierto la corrupción que los sostiene. Su lucha termina abriendo paso a reformas para que los plebeyos puedan despertar y los jóvenes tengan acceso al poder mágico y a la libertad en pie de igualdad.