Adrián Castro abandona la cárcel con una sola meta: vengar a su hermano. Junto a Mariana, saca a la luz a Antonio y Blanca y lucha por recuperar su imperio. Tras la gran batalla, se apoya en Diego y Lucía para empezar de nuevo. Sin embargo, el silencio del pasado todavía pesa y la traición puede volver a golpear.