Marcada por la traición de sus hermanos y condenada por una falsa maldición de dragón, la princesa Elena parecía destinada al sacrificio. Pero el Rey Dragón, el príncipe Alejandro, la saca de ese destino, y junto a los dragones expone a los verdaderos culpables. Con el sacerdote ambicioso como enemigo final, promete romper para siempre el ciclo de sangre y acercar a humanos y dragones.