Cuando Luciano rescata a su Maestra Isabella, el "inútil" del que todos dudaban despierta en él el Cuerpo Sagrado Estelar. Desde ese momento, su vida se vuelve la de un genio rodeado de afectos imposibles: Isabella, Valentina, la princesa Catalina y la pequeña zorra Aurora. Con Rafael al acecho y el Mercado Fantasma como sombra constante, Luciano emprende una marcha implacable hacia su destino imperial.