Su exnovio la vendió, y Roxanne acabó embarazada inesperadamente del hijo del director ejecutivo, Sean. Él primero se centró únicamente en el bebé, pero poco a poco Roxanne también ocupó su corazón. Cuando ella apenas podía manejar tantos cambios, surge una verdad devastadora: no es la hija biológica de sus padres. ¿Y si su verdadero destino fuera heredar una riqueza inconcebible?