Silvia lo pierde todo cuando Julia es víctima de un atropello brutal y descubre que Carlos no solo protege al culpable, Mateo, sino también a Mónica, la amante arrogante que lo respalda. Creyéndola indefensa por su apariencia humilde, la humillan una y otra vez, sin saber que esa crueldad marcará el inicio de su venganza.