Elena siempre fue la hermana invisible, olvidada frente al talento de Elisa y al hielo de Carlos, a quien sostuvo durante diez años con su sangre mágica. Al descubrir la verdad, que solo la usaron para mantenerse cerca de su hermana, huye con el corazón destrozado. En una localidad fronteriza conoce a Caspio, un wyvern salvaje, lleno de cicatrices, pero de lealtad inquebrantable. Su regreso, sin embargo, la empuja directo a una trampa mortal. Y cuando un rugido estremece el cielo, todo lo que sabía sobre el poder, la familia y el amor se quiebra.