En cinco años de matrimonio, Juliana convivió con la humillación y con el rechazo constante del general Martín, que la repudió 99 veces. Cansada de soportarlo todo en silencio, se fue hecha pedazos. Recién entonces Martín entendió que ella era su gran amor y empezó a buscarla sin descanso para traerla de vuelta.