Con la ambición por delante, Julio trama quedarse con todo: quiere arruinar a su esposa Zoe y empezar una nueva vida junto a su amante Selina. Para ello, obliga a Juan, su chofer, a vivir en su casa y aprovecha su codicia para llevarlo a seducir a Zoe. Al final, el engaño se vuelve contra ellos; Julio y Selina pagan por lo que hicieron, y Juan, avergonzado, retorna al campo decidido a enmendar su vida.