Para conseguir el dinero que necesita para curar a su madre enferma, Santiago Herrera se inscribe en el examen de domadores con una habilidad que todos subestiman. Nadie espera que sus criaturas explosivas rompan marcas y despierten el interés de clanes y academias. Pero cuando su propia familia lo traiciona, tendrá que enfrentarse a su destino de otra manera.