Entre la presión del trabajo y la enfermedad de su madre, Mariana carga sola con el peso de sus cuatrillizos. Alejandro le ofrece una salida: ayudarla a asegurar un empleo estable a cambio de un matrimonio falso. Pero cuando Camila y Natalia empiezan a tenderle trampas, él se convierte en su refugio más firme. Al final, la llegada del bebé termina por unirlos como una verdadera familia.