Rosaura Molina discutía sin parar con Juliana, ajena a que Carolina, su hija adoptiva, era quien provocaba cada conflicto. Un accidente tras una pelea cambia todo: Rosaura y Juliana despiertan con las memorias intercambiadas. Al ocupar el cuerpo de Juliana, Rosaura por fin ve quién es Carolina en realidad y la expulsa de casa. Sin embargo, esa decisión abre la puerta a un secreto mucho más siniestro...