Juliana puede ver números que señalan el destino de cada persona, y por eso cree que Lucas está destinado a ella. Pero todo se altera cuando él se acerca a Beatriz: el número cambia y apunta a Caio, su compañero. Tras el accidente en el parque, Caio admite que conoce sus reglas. ¿Y si la respuesta a su búsqueda siempre estuvo frente a ella?