Elena Santos tomó el lugar de su hermana y fue al Norte para casarse con Vicente Amaral, en un intento por evitar la guerra. Allí, los recuerdos de otras vidas regresaron con fuerza, y su conexión con Alex Pinto comenzó a cambiarlo todo. Mientras Irene revelaba la verdad, Elena quedaba atrapada entre lo que debía hacer y lo que sentía.