La confianza de Carolina Mendoza en Pablo Chávez desencadena una traición que hunde a su esposo, Fernando Cruz, el guardián con poderes divinos, y lleva a su familia a la caída. Mientras el Imperio vacila, la emperatriz y el príncipe bárbaro apuestan las Dieciséis Provincias del Norte. Entre maniobras y traiciones, el destino queda en suspenso.