Disfrazada como Joanna, Verena vuelve a casa movida por una sola meta: dar con su hija secuestrada. Pero en la mansión de los Stephen, Ingrid la enfrenta con violencia e intenta matarla, y solo Isiah se pone de su lado. Mientras todo se complica, Joanna empieza a desenredar la verdad sobre los Stephen y evita que Zelig caiga en la trampa de Ingrid. Después de una serie de momentos al límite, la identidad real de Verena termina revelándose.