Verónica Mendoza no deja de humillar a Claudia y de quitarle aquello que ama. Cuando la fuerzan a un matrimonio arreglado con Felipe Carrasco para traer buena suerte, Claudia entra en una nueva vida que pronto se complica por la presencia de Salvador Ortega, un hombre peligrosamente obsesivo que la arrastra a un triángulo imposible. La obsesión de Salvador desatará una venganza capaz de hundir a la familia Mendoza, mientras Claudia y Felipe intentan cuidar un amor frágil que apenas comienza.