Durante 19 años, Mía ha dado por hecho que Jacobo era el amor marcado para ella. Su don para ver cuántas veces volverá a cruzarse con alguien parecía confirmarlo, hasta que un día el número de Jacobo cambia y se posa sobre Esteban, su callado compañero de cuarto. Entonces, todo lo que creía seguro empieza a romperse: ¿y si el amor no estuviera escrito, sino que pudiera elegirse?